Relación con la comida - Por qué las dietas restrictivas empeoran la ansiedad
- Irene García Galván

- 3 feb
- 2 Min. de lectura
Actualizado: hace 2 días
Si alguna vez has empezado una dieta muy estricta y, al poco tiempo, has sentido más ansiedad por la comida, no es casualidad.
No es falta de fuerza de voluntad.Es una respuesta natural del cuerpo y de la mente ante la restricción.

1. La restricción activa el “modo supervivencia”
Cuando reduces drásticamente la cantidad de comida o eliminas grupos completos de alimentos, tu cuerpo interpreta que hay escasez.
Ante esa señal, se activan mecanismos biológicos:
Aumento del apetito
Mayor fijación mental por la comida
Deseo intenso por alimentos energéticos
El cuerpo no distingue entre “quiero adelgazar” y “no hay comida disponible”.Solo busca protegerte.
2. Cuanto más prohíbes, más piensas en ello
Existe un fenómeno psicológico muy conocido: cuanto más intentas no pensar en algo, más presente está.
Si te dices:
“No puedo comer pan.”“El chocolate está prohibido.”
Tu mente empieza a dar más importancia a esos alimentos.
La comida deja de ser neutral y pasa a convertirse en algo cargado de tensión.
3. El ciclo restricción–descontrol
Muchas dietas restrictivas generan un patrón muy común:
Empiezas motivada.
Restringes.
Aumenta la ansiedad.
Aparece un episodio de descontrol.
Llega la culpa.
Vuelves a restringir.
Y el ciclo se repite.
El problema no es la persona.Es la estrategia.
4. Impacto emocional
La restricción constante puede provocar:
Culpa al comer
Miedo a determinados alimentos
Sensación de fracaso
Desconexión de señales de hambre y saciedad
Con el tiempo, la relación con la comida se vuelve más rígida y tensa.
Y cuando la alimentación se vive desde la ansiedad, el bienestar desaparece.
Entonces… ¿las dietas no funcionan?
Las dietas muy restrictivas pueden funcionar a corto plazo en términos de peso.
Pero si generan ansiedad, obsesión o descontrol posterior, no son sostenibles.
El objetivo no debería ser “comer perfecto”, sino aprender a comer de forma equilibrada sin miedo.
¿Qué enfoque es más saludable?
Un proceso basado en:
Educación nutricional
Flexibilidad
Organización realista
Cantidades adaptadas
Trabajo en la relación con la comida
Sin prohibiciones extremas.Sin reglas rígidas.Sin culpa.
Así...
Si cada vez que empiezas una dieta acabas más ansiosa, no es que no tengas disciplina.
Es que la restricción no es la solución.
Trabajar la relación con la comida es igual de importante que trabajar el menú.
Si sientes que este tema te está afectando, podemos abordarlo de forma personalizada en consulta, con un enfoque respetuoso y adaptado a ti.




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