Nutrición deportiva - Errores en la alimentación de personas que entrenan
- Irene García Galván

- hace 2 días
- 2 Min. de lectura
Errores en la alimentación de personas que entrenan
Entrenar varias veces por semana no siempre garantiza resultados.
Muchas personas mejoran su constancia en el gimnasio, pero no ven cambios en su composición corporal,
energía o rendimiento.
En la mayoría de los casos, el problema no está en el entrenamiento… sino en la alimentación.

1. Comer demasiado poco
Uno de los errores más frecuentes es reducir demasiado la ingesta pensando que así se perderá grasa más rápido.
Sin embargo, cuando entrenas y comes muy poco:
Disminuye tu rendimiento
Aumenta la fatiga
Se pierde masa muscular
El metabolismo puede adaptarse
Para mejorar composición corporal no basta con “comer menos”, sino con comer mejor y en las cantidades adecuadas.
2. No consumir suficiente proteína
La proteína es fundamental cuando entrenas, especialmente si realizas trabajo de fuerza.
Una ingesta insuficiente puede dificultar:
La recuperación muscular
La mejora de fuerza
El mantenimiento de masa muscular
No se trata de abusar de batidos, sino de distribuir correctamente la proteína en el día.
3. Descuidar las comidas alrededor del entrenamiento
El momento en el que comes también influye.
Entrenar en ayunas sin valorar tu caso concreto, saltarte la comida posterior o no incluir hidratos suficientes puede afectar a:
Tu energía
Tu recuperación
Tu rendimiento
Cada persona necesita una estrategia diferente según su tipo de entrenamiento y objetivos.
4. Demonizar los hidratos de carbono
Muchas personas que entrenan eliminan o reducen demasiado los hidratos por miedo a ganar grasa.
Sin embargo, los hidratos son la principal fuente de energía para el ejercicio, especialmente en entrenamientos de intensidad media-alta.
Eliminar grupos completos de alimentos suele generar más desajustes que beneficios.
5. Copiar planes genéricos
Seguir la dieta de un amigo, de redes sociales o de un influencer no tiene en cuenta:
Tu composición corporal
Tu tipo de entrenamiento
Tu gasto energético
Tu objetivo real (rendimiento, pérdida de grasa, aumento de masa muscular…)
Lo que funciona para otra persona puede no ser adecuado para ti.
6. Pensar solo en calorías y no en composición corporal
El objetivo no siempre es “bajar peso”, sino mejorar la proporción entre masa muscular y grasa corporal.
A veces el peso en la báscula no cambia mucho, pero la composición corporal sí mejora notablemente.
Y eso es un progreso real.
Conclusión
Si entrenas con constancia pero no ves los resultados que esperas, puede que no necesites entrenar más… sino ajustar tu alimentación.
Una estrategia personalizada puede ayudarte a:
Mejorar rendimiento
Optimizar recuperación
Aumentar masa muscular
Reducir grasa de forma sostenible
Si quieres valorar tu caso y adaptar tu alimentación a tu entrenamiento y objetivos, puedes escribirme una consulta online y diseñaremos un plan ajustado a ti.




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